8.2.06

GEOGRAFÍA PROVINCIAL

Mendoza se encuentra ubicada en el centro-oeste de la República Argentina y se puede considerar la Capital del Oeste Argentino. En este contexto, su situación estratégica es sinónimo de factor de integración inmejorable con el Mercorsur (bloque económico integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, y parcialmente por Chile y Bolivia) un mercado con las más altas oportunidades de negocios, en medio de movimiento de mercaderías, divisas y viajeros. El Gran Mendoza, como metrópolis regional se transforma así, en la llave y el nexo para afianzar este espacio de la comunidad andina entre dos grandes bloques: Mercosur y el Sudeste Asiático, es decir a medio camino de grandes negocios mundiales de las economías emergentes.

Distante 1.085 km al oeste de la Capital Federal (Buenos Aires), limita al norte con la provincia de San Juan, al este con la provincia de San Luis y La Pampa, al sur con la provincia de Neuquén y al oeste, la cordillera de Los Andes le sirve de límite natural con la República de Chile, distante sólo a 380 km de su capital: Santiago de Chile y a 450 km de su principal puerto: Valparaíso. La distancia con la ciudad de Sao Paulo, Brasil, es de 3.280 km

Es uno de los 24 estados federales que integran la República Argentina y su territorio está dividido en 18 departamentos con su propio poder político y administrativo. La Capital de la Provincia es la Ciudad de Mendoza, mientras que San Rafael, es la segunda ciudad en importancia, centro regional que lidera el Sur Mendocino.

Superficie: La superficie provincial es de 150.839 km2 (el 4% del territorio nacional). El Gran Mendoza, la zona urbana más importante, ocupa 16.692 km2 de ese territorio.

Relieve: Entre el variado y rico relieve, se distingue por su importancia la zona de montaña, abarcando en una franja de norte a sur el 33% del territorio de la provincia. La Cordillera de Los Andes se divide en: la Cordillera del Límite o Principal (plegamiento joven donde se encuentra el cerro Aconcagua, el más elevado de América, con sus 6.959 metros de altura), la Cordillera Frontal (macizo antiguo rejuvenecido), y la Cordillera de Uspallata y Precordillera (macizo antiguo), dividida por valles longitudinales como el de Uspallata. La antigua Precordillera brinda hermosos parajes serranos. Hacia el sur, surgen el antiguo bloque de San Rafael y la Payunia volcánica. Las zonas de llanura están suavemente inclinadas hacia el este y dominadas por un modelado desértico, eólico, con formación de médanos que rompen la monotonía de la planicie. La ciudad Capital, ubicada en el valle, se encuentra a 747 m sobre el nivel del mar, y la ciudad fronteriza de Las Cuevas, nexo con el único paso cordillerano asfaltado que comunica con la República de Chile, se encuentra a 3.151 m sobre el nivel del mar y a 195 km. desde el centro de Mendoza.

La provincia cuenta con el cerro más alto de América: el Aconcagua, el cual cuenta con 6.959,60 metros s.n.m. El mismo se encuentra aproximadamente entre los 70º de longitud oeste y los 32º40´ de latitud sur. La cima del monte se encuentra a 12 kilómetros de la frontera con Chile y a 18 kilómetros de la ruta internacional a Chile.

Lo circundan por el norte y sudoeste la Quebrada y el Valle de los Horcones, que sirven de lecho al río del mismo nombre; por el sur, la Quebrada de Horcones Inferior; por el norte y el este el Valle de las Vacas, corriendo por él el río Vacas; sobre el faldeo del este, nace el Arroyo de los Relinchos que va a engrosar las aguas del Vacas.

Cultura del agua y los oasis

El agua es proporcionada por 5 ríos típicos de montaña, que aportan los mayores caudales en primavera y verano, producto del deshielo y la fusión de las nieves de altas cumbres, distribuyendo sus aguas hacia los oasis a través de una red de canales artificiales y acequias que optimizan su aprovechamiento para uso energético, agropecuario, forestal y poblacional. Ellos constituyen el elemento básico de organización del espacio provincial y dan origen, de a pares, a los grandes Oasis del Norte y Valle de Uco, regados por el río Mendoza. y el río Tunuyán y el del Sur, aprovechando a los ríos Diamante y el Atuel.

Entre todos ellos, sólo totalizan el 2,5% de la superficie provincial, el resto es cubierto por desierto, con sólo 250 mm de precipitaciones anuales promedio. El río Grande guarda aún su potencial pero ofrece posibilidades de actividades turísticas como la pesca, el rafting o el kayac. La obra del hombre cuyano ha hecho posible el milagro que dio paso al desarrollo de una de las zonas más ricas del país

Zonas Climáticas

Clima Frío y húmedo de las altas cumbres: En la montaña el clima es frío y húmedo, por eso podemos observar la presencia de glaciares. La estación invernal en la zona es excesivamente rigurosa, especialmente en los meses de junio, julio, agosto y setiembre. El frío intenso predomina en Las Cuevas, Puente del Inca y Cristo Redentor. Al llegar el verano, el clima se torna más moderado y agradable.

Clima Templado y Seco: Al noreste de la provincia de Mendoza, encontramos este tipo de clima que influye sobre las características del suelo y condiciones de vida del lugar. La zona, en partes se muestra árida, solamente la irrigada, presenta un clima fresco y suave.

Clima de Estepa Patagónica: Este es característico de la zona sureña de nuestra provincia. La temperatura efectúa un pasaje de templado a fresco suave. Este clima se proyecta hacia el sur de Mendoza y es característico de la Patagonia. Al este, el clima mejora, sólo las heladas invernales significan un peligro para la agrucultura.

Vientos

Estos son masas de aire que se desplazan, mueven o agitan por diferencias de presión. Los vientos que soplan en nuestra provincia son el zonda, el Pampero, el Norte y Sudeste.

El viento zonda: Es característico de la precordillera cuyana y Catamarca. Llega caliente y seco, corre en cualquier época del año, pero con más frecuencia en los meses de agosto, setiembre y octubre. Este tipo de viento sopla también en Europa, América del Norte y América del Sur. En Alemania se denomina Fhöen, en Estados Unidos, los apaches le llamaron Chinook (devorador de nieves) y en Argentina Zonda.
Orígenes: Los meteorólogos afirman que es una masa de aire cargada de humedad en el Océano Pacífico (lado chileno).

Este aire al encontrarse con la cordillera pierde temperatura y asciende casi sin presión y con humedad. Todo aire que se descomprime se enfría. Así, esta masa de aire húmedo se precipita en forma de lluvia en el lado chileno. En las altas cumbres de la Cordillera de Los Andes nieva y como en su trayecto pierde humedad, desciende seco.

Al descender en el lado argentino se calienta, porque se comprime y el calientamiento, porque se comprime y el calentamiento es a razón de 1º por cada cien metros de descenso, por esta causa el viento Zonda es cálido y seco

Consecuencias: El Zonda es un viento caliente y borrascoso. Eleva la temperatura ambiente provocando el prematuro brote de plantas p la madurez de los frutos, según la época que sople. Su presencia indica grandes temporales o precipitaciones de nieve en la alta cordillera. Sus vertiginosas ráfagas calientes, arrancan árboles, cortan comunicaciones, causan desasociego en los seres humanos y en los animales.

El Viento Pampero:Es un viento del suroeste algo fresco. Es característico de las provincias centrales argentinas, produce alivio y frescura. Su velocidad es menor en San Juan y Mendoza.

El Viento Norte: Sopla con cierta frecuencia en las provincias cuyanas, pero con mayor intensidad en San Luis. Es portador de aire tropical cálido y húmedo.

La Sudestada de Invierno: Este viento también es probable en Mendoza, aunque no muy fresco, sopla desde el sudeste. Es fresco, húmedo y suele venir acompañado de suaves lluvias, generalmente causa temporal en invierno, con lloviznas que duran entre dos y cuatro días.

Población

Su población estimada para 1999 es de 1.585.402 habitantes, en su mayor parte descendientes de italianos y españoles, y en menor medida de Francia, Alemania y más reciente del sudeste asiático. Actualmente las corrientes migratorias provienen de Chile, Perú y Bolivia.

El crecimiento poblacional promedio es de alrededor de 1,4% anual. La distribución de los habitantes mendocinos se concentra básicamente en el Gran Mendoza y sus zonas aledañas (que concentran los cinco departamentos que rodean a la Capital) con el 62%, seguida de la Ciudad de San Rafael con poco más de 177 mil habitantes, a 232 km de la ciudad Capital. El idioma oficial es el español.

Economía

Las principales actividades económicas de la provincia son: la vitivinicultura, la actividad minera -especialmente petrolera y uranífera-, la industria manufacturera, el turismo y el comercio. En vitivinicultura ocupa el primer lugar en el país, con el 70% de los viñedos de todo el país y casi el 70% de la producción de vinos, con alrededor de 1.200 bodegas. La industria manufacturera tiene una gran pujanza, mano de obra calificada, mercado consumidor y energía barata, destacándose la metalmecánica, la agroindustria, los plásticos.

Con respecto al Turismo, anualmente ingresan a Mendoza alrededor de 700.000 viajeros promedio, haciendo de la provincia uno de los destinos turísticos más importantes del país, lo cual se espera que incremente cuando se culminen las obras de infraestructura hotelera de cinco estrellas proyectadas. También se está proyectando como un importante centro para el desarrollo de congresos y convenciones, aprovechando un nuevo complejo, inaugurado recientemente, que tiene capacidad para 3.500 personas simultáneas.

Comercio

Una gran gama de productos (artesanales e industriales, nacionales y extranjeros) hacen atractivo el comercio mendocino. En primer lugar se destacan aquellos productos por los cuales la provincia ha ganado renombre internacional: una amplia variedad de vinos, champagnes y sidras. Dulces caseros, jugos naturales, frutas, hortalizas envasadas constituyen otra de las ofertas atractivas del mercado. Viejas recetas, manos amorosas e inmejorables materias primas darán ese seguro resultado. Dulce de alcayota, camotes y zapallos en almíbar, aceitunas preparadas y duraznos al natural, oficiarán con gusto como emisarios de las bondades de la tierra.

Por otra parte, el arte popular y las artesanías tendrán lo suyo para mostrar y seducir. Artesanías indígenas (alfarería, cestería) y tradicionales labores de la época de la Colonia en cuero y telar; tapices, mantas y prendas de vestir rústicas y de colorida factura.